
Como el barco (y más que un barco)
marcha el barco hacia su meta.
Equilibrado en las tormentas,
sólo entre sus aguas (y bajo todo océano) navega.
Y sólo a su brújula confía
y va cruzando los torrentes de la espera.
Como un barco (más que un barco)
va llegando a toda marcha, a toda vela.
Así marcha desafiando
al horizonte que se acerca.
Toda agua entre sus aguas
lo acerca hasta su meta.
Nada lo distrae, nada lo doblega:
sereno entre los barcos,
como el barco (y más que un barco)
marcha el barco hacia su meta.
© Laura S. Schapira
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