
Esta noche (como otras)
te regalo un poema.
Quizás otra pueda regalarte
una camisa celeste a rayas,
un pantalón azul, una corbata
o a lo mejor, una remera.
Yo también podría
pero hay un detalle:
yo no soy como las otras
y eso hay que tenerlo en cuenta.
Por eso prefiero esta noche
regalarte un poema.
Para que lo más bello de mí
se te abrace esta noche en la mesa
y a la hora de los brindis
estando en tu copa, sea presencia.
Porque de todo lo demás...
puede ocuparse cualquier otra.
¿Mas quién podría esta noche
acercarle a tu alma un poema?
Esta noche, en sabor intenso,
toda tu copa sabrá a mi poema.
Para decirte tantas cosas
que quisiera decirte.
Para compartir tus deseos
y sentarme a tu mesa.
Para que mojes tus labios en mis besos
y que la misma copa, a la distancia,
sea tuya, sea mía
y nos borre las ausencias.
Por eso esta noche
te regalo un poema.
Porque me gustaría que estuvieras conmigo
en esta noche de fiesta,
en esta noche de encuentro,
en esta noche tan bella.
Compartir las risas, el canto, la alegría,
compartir los amigos,
el champagne y los bailes
y también estar cerca.
Cómo me gustaría esta noche
bailar abrazados,
buscar una copa...
y que me alcances la nuestra.
Por eso he preferido esta noche
regalarte un poema.
Que sepa a amor, que sepa a vino,
que sepa a besos y caricias
y a todos los secretos
que nuestra alcoba devela.
Y por eso, amor, quiero que sepas
que cuando esta noche
estés lejos de mí, sentado a tu mesa,
un halo vibrante
te envolverá de presencia,
acunará tu sonrisa, besará tus deseos,
te abrazará tan fuerte como tú lo deseas.
Y seré toda yo, que vestida de fiesta,
estaré entre tus brazos
convertida en poema.
© Laura S. Schapira
Todos los derechos reservados